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Oblivion:Trama Principal

De Teswiki

Contenido

Tutorial

Tu aventura comienza en una celda. Espera a que llegue el Emperador y sus guardias. Cuando te pidan que te alejes de la puerta, muévete hacia la ventana. Síguelos por el pasaje secreto, y no te gastes en combatir, los guardias se las arreglarán bien ellos solos. Encontrarás una espada decente y una antorcha cuando busques en el cuerpo del guardia que muere (Renault). Cuando llegues al final de este nivel, te dejarán solo. Mata algunas ratas y pasa por un agujero en la pared. Mira a tu alrededor, encontrarás cosas útiles: ganzúas, un arco, una armadura y algunas armas. Busca en el cuerpo del goblin muerto y encontrarás la llave para salir.

Cruza la mazmorra luchando contra ratas (en algún momento también aparecerá un zombie). Intenta coger todos los objetos, aunque nada es demasiado valioso. Llegarás a las Cuevas Naturales, donde las ratas dejarán paso a goblins. Hay un mortero cerca de la entrada que te vendrá bien si quieres comenzar a entrenar Alquimia. En una habitación grande encontrarás algunos enemigos (incluyendo un sacerdote con un Bastón de chamán trasgo). Cuando tires de la piedra atada a una cuerda, abrirás el nido de ratas de debajo.

En el siguiente nivel volverás a encontrar a los guardias del Emperador. Uriel te preguntará sobre tu signo de nacimiento (aquí continúas creando tu personaje). Elige uno y sigue al resto. Eventualmente te dejarán a solas con el Emperador. Te dará el Amuleto de Reyes y te dirá que se lo lleves a Jauffre, el Gran Maestro de las Espadas. Segundos después, el Emperador muere asesinado. Habla con Baurus. Ya puedes elegir la clase de tu personaje. Él te dice que vayas al Priorato de Weynon cerca de Chorrol. Pero antes debes pasar por las cloacas. Ve por el pasaje secreto que usó el asesino y abre la puerta con la llave de Baurus.

Cruza el agua y sube las escaleras hacia la salida. Al final podrás revisar tu personaje y hacerle cambios si lo consideras necesario.


Entrega el Amuleto

Ve al Priorato de Weynon y encuentra a Jauffre, dale el amuleto. Él te dará información. Ahora tu misión es encontrar al hijo perdido del Emperador, que supuestamente se encuentra en Kvatch. Si le pides asistencia, Jauffre te dará acceso a un baúl lleno de cosas. Pasea por el priorato y habla con la gente, te darán algunas cosas más. Lo más importante es un caballo, que te dará el Prior Maborel. Además, Eronor te dará un martillo de reparación y el Hermano Piner un libro de habilidad.


Encuentra al Heredero/ El Sitio de Kvatch

Jauffre te manda a la ciudad de Kvatch a buscar al heredero. Una vez alli, verás que toda la ciudad ha sido arrasada por fuerzas del mal.
Conoceras a Savlian Matius, el capitán de la guardia local, el cual cree conocer el paradero del heredero, y te dara la gesta de cerrar el primer portal de oblivion.

Entra por la puerta a Oblivion. Verás un soldado de la guardia de Kvatch, que es el único superviviente de un grupo de incursión a Oblivion. Después de informarte te dirá que quieres que haga, seguirte o ir a ayudar a su capitán. Es muy recomendable que le envíes con el capitán, ya que te ayudará en el futuro a recuperar Kvatch. Después de esto, sigue el camino hacia la izquierda, teniendo cuidado de los enemigos, las rocas que caen desde una colina y ciertos tipos de plantas, que te envenenan la inteligencia y la velocidad, aparte de quitarte vida. También hay una especie de bicho en el suelo que explota cuando te acercas. A tu derecha verás unas torres enormes, dirígete a ellas y entra en la más grande.
Cuando entres al Blood Feast, mata a los enemigos que se te acerquen. Tu objetivo es llegar hasta la cima de la torre. Pasa por la puerta hasta los Rending Halls. De ahí a la habitación central (la que tiene la fuente dentro) y pasa por la puerta otra vez al Blood Feast. Sube por los Corredores de La salvación oscura y encuentra la salida al Plano de Oblivion y pasa por el puente hacia Reapers Sprawl. Escucharás una voz que pide ayuda. Sube y encontrarás un Daemora Sigil Keeper el cual debes matar para encontrar la llave que lleva encima. Habla con el prisionero y él te dirá que sigas con tu busca i que le abandones. Regresa a los Corridors of Dark Salvation. Usa la llave para subir y luego utilizar la plataforma. Sigue subiendo hasta Sigillum Sanguis. Entra en la habitación central y llega hasta la cima. Toca la Piedra Trascendental de Sigil, y automáticamente regresarás a Kvatch.
Habla con Matius y dile que estás listo para entrar en la ciudad.

Luego de una pequeña batalla en la plaza del mercado tienes que hablar con Savlian y entrar en la capilla. Allí encontrarás a Martin, el hijo del Emperador que debes salvar. Dile lo que pasa, y él te seguirá hasta el Priorato de Weynon.

Nota que aquí puedes también continuar la gesta en Kvatch, limpiando la ciudad de monstruos, ya que Matius te pedirá que busques al Conde y le ayudes, pero siguiendo con la trama principal...

Cuando llegues al Priorato verás que el lugar está siendo atacado por los mismos cultistas que mataron al Emperador. Encontrarás a Jauffre en la Capilla. Habla con él y te enterarás de que el Amuleto ha desaparecido. Habla con todos en Weynon, y luego, hacia Templo del Soberano de las Nubes.


El Priorato de Weynon

Una vez que has llegado al Priorato de Weynon, y has acabado con los atacantes, tienes que poner a salvo a Jauffre y al heredero llevandolos al Templo del Soberano de las Nubes, un lugar muy cercano a Bruma, no tienes problema si te "dejas" guiar por la brujula. Puedes hacerlo con viaje automatico o en vivo.

Luego de dejar a buen recaudo a los dos personajes, te daran la oportunidad de hacerte espada y si aceptas te daran una katana de los Espadas, además de poder usar la zona oeste del Templo del Soberano de las Nubes.


El Camino del Amanecer

Jauffre te dira que el amuleto a sido robado por los asesinos del Emperador y te manda a la Ciudad Imperial para que te reunas con Baurus (un guardia que justo como tú, ha sido testigo del asesinato del emperador), que ahora se encuentra en la Posada del rey y la reina, para que recuperes el amuleto y salves el Reino.

Cuando hables con él, te pedirá que te sientes. Haz lo que él dice. Cuando camine hacia el sótano, espera a que el segundo hombre le siga. Levántate y síguelos. Mata al espía. Busca en su cuerpo para encontrar un libro, los Comentarios al Xarxes de misterio. Habla con Baurus, que te dirá que debes ir a la Universidad Arcana a buscar a Tar-Meena para que te dé más información.

Te dirá que para encontrar el Comentarios al Xarxes de misterio, tienes que encontrar cuatro tomos.. Ya tienes el primero, y Tar-Meena te dará el segundo. Ella sugiere que comiences la búsqueda en la Primera Edición, en el Distrito del Mercado. El Propietario te dirá que sí que tiene una copia del Tercer Tomo, pero que está reservado para un cliente. Si tienes bastante Elocuencia, él te lo venderá por 85 monedas de oro., si no, espera a que el comprador llegue a la tienda, y dile que el Comentarios al Xarxes de misterio está detrás de la muerte del emperador. No sólo te dará el libro gratis, si no que también te dirá que ha quedado con los cultistas para conseguir el Cuarto Tomo. Regresa con Baurus y dile lo que has averiguado. No te olvides de leer los dos libros, pues cada uno de ellos te reforzará una de las escuelas mágicas. El 1º Conjuro, el 2º Destrucción, el 3º Ilusión y el 4º Misticismo.

Baurus parece conocer muy bien las alcantarillas de la ciudad, y te llevará directamente al lugar donde el otro cliente había quedado con los cultistas. Serás capaz de decidir quién va a la reunión y quién queda detrás, aunque de poco importa, ya que ellos sabráan vuestra identidad e intentarán asesinaros de todas formas. Mátalos y coje el libro y la llave de uno de sus cuerpos. Habla con Baurus, quién ahora irá al Templo del Soberano de las Nubes para servir a Martin. Aunqué es muy probable que muera, lo que hace mucha pena. Sal de las alcantarillas y regresa con Tar-Meena, quién te ayudará a resolver el acertijo de los libros. Tendrás que hablar con ella tres veces, cada vez esperando 24 horas a que ella estudie.

Ve al Palacio de la Ciudad Imperial y espera hasta el medio día. En el sitio indicado por la brújula (en la puerta del la Tumba del Príncipe Camarril) aparecerá un mapa. Has encontrado al culto. Ahora es hora de hacerles una visita.

Nota: Si Baurus ha sobrevivido y vas al Templo del Soberano de las Nubes después de finalizar esta misión y hablas con él, éste, en agradecimiento por haberle salvado, te da entrenamiento gratis en Cuchilla o Espada, Bloqueo y Armadura Pesada.


Ermita de Dagon

Ves a las Cavernas del Lago de Arrius y entra dentro, donde te recibirán con los brazos abiertos, ya que creen que estás allí para unirte al Amanecer Mítico. Un portero abrirá la puerta por ti, y te dirá que hables con Harrow. Harrow se acerca y te hablará sobre unirte al Culto. Aquí tienes dos opciones, o hacer lo que te dice y darle todas tus pertenencias (las recuperarás luego), o deshacerte del culto al completo y comenzar a matarlos a todos. Cualquiera de las dos opciones llega a la misma conclusión.

Si le sigues la corriente a Harrow, cambiará todas tus pertenencias por la túnica roja. Aunque si llevas algún objeto marcado como objeto de misión, como por ejemplo, la espada Umbra mientras no hayas vuelto a hablar con Clavicus Vile, Harrow no te los quitará.

Sigue a Harrow hasta la Ermita, donde verás el discurso de Mankar Camoran, quien, una vez acaba se va al paraíso a través de un Portón, llevándose consigo el Amuleto de Reyes. Sube al altar cuando te lo pidan. Ruma Camoran te dice que tienes que hacer un sacrificio para unirte. Puedes también elegir entre efectivamente matar a Jeelius, un Argoniano o machacar al culto entero. Lo mejor es aceptar hacer el sacrificio, y coger la daga sacrifical (si es que no tienes ningún otra arma), y a continuación coger el libro Xarxes de misterio que está al lado de la daga. En ese momento los acólitos del amanecer Mítico te atacarán, así que estate prevenido.

Como mínimo tienes que hacer dos cosas: Matar a Harrow, que es quien tiene tus cosas, y recuperar el libro Xarxes de misterio. Corre por tu vida o acaba con los cultistas. Si puedes, lo mejor es acabar con los miembros del Amanacer Mítico, y a continuación liberar a Jeelius, el argoniano que iba a ser sacrificado. Seguramente estará muy malherido porque le ha caído la estatua de Mehrunes Dagon encima cuando has cogido el libro, así que lánzale Hechizos para curar su salud hasta que esté restablecido del todo, y a continuación despiértalo. Jeelius echará a correr y saldrá de la ermita por su propio pie.

La forma más beneficiosa (es decir, en la que obtendrás más ganancias) de hacer esta misión es la siguiente: inicialmente, cuando te pidan que entregues tus posesiones, hazlo. Después sigue a Harrow y contempla el ritual hasta que te pidan que cojas la daga de plata para matar a Jeelius. En ese momento, coge la daga y mata a Harrow (si te vas a su espalda y le atacas en modo sigilo tienes posibilidades de hacerle más daño), rápidamente regístrale para recuperar todas tus cosas, equípate para el combate y elimina todos los enemigos de la sala. Hecho esto, no despiertes a Jeelius todavía, de lo contrario echará a correr y los del culto lo matarán. En lugar de eso, guarda la partida y coge el Xarxes. Si la estatua, al caer, mata totalmente a Jeelius, carga la partida y prueba otra vez. Cuando veas que sigue vivo, no lo liberes, y explora todas las zonas de la cueva para matar a todos los enemigos y coger todos los objetos de valor que habrá, que serán bastantes y buenos. Una vez hayas explorado todo y matado a todo el mundo, vuelve y libera al prisionero. Síguelo hasta la salida.

Para salir de la ermita, has de recorrer un camino ligeramente distinto al de entrada, ya que al coger el libro se ha cerrado un portón que no puedes abrir. Ves al piso de arriba y sal por el pasillo que está en el extremo Este de la sala y sal a la Antecámara de la ermita. Te encontrarás muchos miembros del Amanecer Mítico por el camino, así que ves con cuidado. Sigue adelante hasta llegar a la zona de entrada. Allí encontrarás tu paso barrado por un muro de piedra. Para abrirlo, retrocede un poco y busca una manivela en la pared, a tu derecha si vienes desde el muro de piedra, y gírala.

Sal de la cueva y regresa al Templo del Soberano de las Nubes para darle el libro a Martin.

Notas:

  • Si has conseguido liberar a Jeelius, ves a verle al Templo del Único en la Ciudad Imperial. Te agradecerá que le hayas salvado y te recompensará con entrenamiento gratis en Restauración, Misticismo y Alquimia.
  • Una vez finalizada esta misión, mientras paseas por las ciudades te atacarán miembros del culto del Amanecer Mítico. Los guardias y ciudadanos los atacarán, por lo que ten cuidado en no herir a alguno de los "buenos" mientras luchas contra los seguidores de Mehrunes Dagon. Uno de los que te ataca es Eugal Belette, de Chorrol, que se revela así como miembro del Amanecer Mítico: ahora ya sabes porqué se escuchaban ruidos raros en el sótano de su casa a altas horas de la noche.


Espías

Mientras Martin estudia el libro, Jauffre te dará una misión. Debes deshacerte de los espías que acechan el Templo. Habla con Steffan, que te dirá donde suelen encontrarse. Ve y matalos a todos. Encontrarás llaves del sótano cuando busques en sus cuerpos. Ve a Bruma y habla con el Capitán de la Guardia Burd. Él te permitirá entrar en la casa de Jearl. Entra y ve hacia el sótano (una trampilla en el suelo medio oculta por una alfombra). Allí, encima de una mesa, encontrarás una carta con órdenes para Jearl de Ruma Camoran. Regresa a hablar con Jauffre y dale las órdenes que has encontrado.


Sangre de Daedra

Mientras tanto, Martin ya ha descifrado la primera parte del libro, encontrando el primer objeto necesario para abrir el portal al Paraíso de Mankar Camoran. Necesita un artefacto daédrico, cualquiera de ellos, y el que le des acabará destrozado por lo que lo perderás para siempre. Por ello, lo más recomendable es que le des un artefacto que no sirva para casi nada, como el Wabbajack y que te quedes para tí los artefactos valiosos.

Nota: Sobre el escritorio de Martin hay un libro Herejías Modernas, léelo para marcar en tu mapa la localización de la Ermita de Azura si no la has localizado ya.


Portón de Bruma

Los cultistas del Amanecer Mítico han comenzado a actuar sitiando Bruma, y un portal a Oblivion se ha abierto en las puertas de la ciudad. Jauffre te pedirá que hables con el Capitán de la Guardia, Burd, que te está esperando allí para que le enseñes cómo se cierra un portal de Oblivion. Habla con él y dile que te siga. El capitán Burd te seguirá con dos guardias de la ciudad.

Justo como en Kvatch, la meta es llegar hasta la cima de la torre que tiene un rayo amarillo. Pasa por los corredores y puertas, siempre hacia arriba. El capitán Burd no puede morir, sólo se queda inconsciente, pero si quieres que los dos guardias sobrevivan pueeds usar la siguiente táctica:

  • salva en los sitios en los que puedas descansar (antes de abrir puertas nuevas, o después de haber matado a todos los Daedra que estén cerca si estáis en el exterior.
  • pon su salud al máximo usando un hechizo para curar a otros, antes de seguir adelante.

Casi en la cima de la torre encontrarás un Guardia de Sigil, mátalo y coje la llave (si no la coges, puedes abrir la última cerradura usando ganzúas. Es una cerradura de nivel medio). Regresa al Torreón del sello de sangre, y continúa subiendo hasta tocar la Piedra de Sigil. El portón a Oblivion se cierra.

Habla con el capitán Burd quien te dirá que ya no necesita nada más, ya que se siente capaz de cerrar otros portones con sus hombres ahora que sabe cómo hacerlo.

Regresa al Templo del Soberano de las Nubes y habla con Jauffre quien te pedirá ayuda para reclutar Aliados de Bruma en las ciudades de Cyrodiil.


Sangre de los Divinos

Cuando regreses al Templo del Soberano de las Nubes, Martin y, Jauffre tendrán tareas para ti. El primero ha traducido otra parte del libro y sabe que necesita un objeto de alguno de los Nueve Divinos: el único objeto disponible es la armadura de Tiber Septim. Habla con Jauffre quien te dará una llave para que puedras entrar a Sancre Tor, en donde se guarda la armadura.

En el primer nivel serás atacado por un Espada no-muerto: Rielus. Cuando lo mates, su espíritu aparecerá y te explicará que él y otros tres compañeros fueron envíados por Tiber Septim para averigüar qué estaba pasando en Sandre Tor. Allí descubrieron que Zurin Arctus, el virrey, se había alzado contra el emperador. El virrey los venció y los maldijo a permancer como No Muertos impidiendo la entrada al santuario del emperador. Rielus te pedirá que liberes a los otros tres Espadas como lo has hecho con él, ya que cree que entre los cuatro podrán levantar la maldición que pesa sobre el fuerte y que fue lanzada por el virrey.

Ve a la siguiente zona, Sancre Tor, vestíbulo. Estás en el centro de la mazmorra.

Desde aquí dirígete a la zona Sancre Tor, cárcel. Mata al Warden Kastav y quítale la llave. Encuentra al segundo Espada, Valdemar, en una de las celdas y mátalo para liberarlo de la maldición.

Vuelve a Sancre Tor, vestíbulo y desde allí ves a la zona Sancre Tor, Sala del Juicio, dirígete hacia el Norte y mata al tercer Espada, Casnar. Dirígete ahora hacia el sur y entra en la zona Sancre Tor, catacumbas. Allí está el cuarto Espada, Alain. Vuelve a Sancre Tor, vestíbulo, y de allí al piso de abajo donde está Sancre Tor, Tumba de los Emperadores. Los 4 fantasmas levantarán la maldición, permitiéndote entrar y coger la armadura. Hazlo y luego habla con los cuatro Espadas: cada uno de ellos se despide de tí y marcha al Aetherius en paz.

Regresa al Templo del Soberano de las Nubes y dale la armadura a Martin.


Miscarcand

El heredero Septim tiene otra búsqueda para ti. Tienes que encontrar una Gran Piedra Welkynd en unas ruinas Ayleid llamadas Miscarcand, al oeste de Skingrad.

Miscarcand1.jpg

En el primer nivel ve al punto indicado en tu brújula. Cuando llegues al gran salón del final, salta hacia el punto A y ve a la derecha. Sigue el corredor y sube por las escaleras hasta el punto B. Usa el botón para abrir la puerta. Ve a C y finalmente al siguiente nivel, Miscarcand Sel Vanua (D).

Miscarcand2.jpg

Este nivel es más o menos igual al otro. Presiona el botón A y baja. En B hay una palanca que puedes usar para conseguir una piedra de Varla (C).

Miscarcand3.jpg

Miscarcand Morimath. La Gran Piedra Welkynd está en A. Para volver puedes seguir el mismo camino que antes, o hacer el camino corto, matando al Liche en B, y luego saliendo por C.

Una vez tengas la piedra, vuelve al Templo del Soberano de las Nubes y dásela a Martin.


La Defensa de Bruma

La última pieza del puzzle del Xarxes de misterio es una Gran Piedra de Sigil. El problema es que para conseguirla, tienes que dejar que el enemigo cree una Gran Puerta. Los planes de Martin son desesperados. Bruma debe sobrevivir al ataque. Martin te pedirá que informes a la condesa Narina Carvain de todo lo que ocurre. Ve al Castillo de Bruma.

Nota: la batalla será bastante dura, por lo que es aconsejable, aunque no obligatorio, acabar la misión Aliados de Bruma antes de ir a hablar con la condesa para así tener el máximo de ayuda posible. También puedes reclutar a miembros del Gremio de Magos si eres ya mago supremo, y a miembros de la Hermandad Oscura si eres ya Oyente.

Al principio le cuesta pero finalmente la convences y la condesa acepta el riesgo, y promete encontrarse con Martin en la Capilla de Talos. Ves a hablar con Martin, en el Templo del Soberano de las Nubes y acompáñale hasta la capilla. Allí habla con Jauffre sobre los planes de batalla para enterarte de que el enemigo ha de abrir tres Portales de Oblivion normales antes de poder abrir el Gran Portón. Cuando haya acabado de hablar con la condesa habla con ella para que ordene a sus tropas que se preparen para la batalla. Sal de la capilla con el séquito y escucha los vítores de los ciudadanos de Burma.

Sigue a los soldados hasta el lugar de la batalla. La cantidad de soldados que luchan a tu lado varía dependiendo de cuantos condes hayan enviado sus tropas. Luego de una arenga por parte de Martin, la batalla comienza. Lucha contra los Daedra que van saliendo de los 3 primeros portales que se abren, y asegúrate de que Martin siga con vida, hasta que aparezca la Gran Puerta. Cuando lo haga, entra en ella.


Gran Portón

En el gran portón una gran máquina de asedio se está acercando a la puerta. Tendrás que coger la Gran Piedra de Sigil antes de que llegue a tu mundo.

Nota: Tienes 15 minutos de tiempo real para cerrar el Gran Portón, por lo que es recomendable que salves la partida por si te pierdes. También es recomendable que no hagas cosas que te puedan retrasar como pararte a luchar o a recoger objetos: ves corriendo y usa pociones o hechizos de curación cuando los necesites.

Entra en la torre Guardian del Rompemundos por la puerta a la derecha. Sube a la plataforma y dale al mecanismo para hacerla subir. Sube hasta la cima y sal por la puerta. Cruza el puente hacia la otra torre, baja al nivel medio y sal. Salta pasando el puente roto, hay un camino a la derecha que te llevará a la siguiente torre. Síguelo. (Si no puedes saltar en el puente roto, a tu izquierda verás una pequeña mazmorra).

Entra en la torre y sube a la cima. Usa la palanca para abrir la puerta. Sal (pasando por la puerta a mitad de nivel) y corre hacia la gran torre.

Ve a Cámara del Fin de los Tiempos. Mata al Guardia de Sigil y coge su llave. Sube hasta llegar al Torreón del Sello de Sangre. Toca la Piedra. Hecho. Has ganado la batalla. Bruma está segura. Cuando vuelves a Tamriel, los soldados supervivientes aplauden por la victoria.

Habla con Martin y dale la gran piedra.

Una vez finalizada esta misión, los ciudadanos de Bruma levantan una estatua en tu honor ya que eres su salvador. La estatua está al lado de la puerta norte de la ciudad, en el interior.


Paraíso

Cuando regreses al Templo del Soberano de las Nubes, Martin estará listo para abrir un portal a la dimensión secreta de Camoran. Martin te avisa de que el Portal que abra se cerrará detrás tuyo, por lo que deberás llevar encima todo lo que necesites antes de entrar. Para volver a Tamriel deberás matar a Camoran, ya que así desaparecerá el Paraíso. Cuando estés preparado díselo, y Martin abrirá el portal. Entra en el Paraíso de Camoran.

Nada mas entrar oirás la voz de Camoran saludándote. Durante todo el tiempo que estés en el Paraíso irás oyendo su voz, explicándote sus motivaciones y tratándo de convencerte para que sirvas a Mehrunes Dagon.

El Paraíso está habitado por los antiguos sirvientes de Camoran, miembros del Amanecer Mítico, a los que él les prometió la inmortalidad. Camoran ha cumplido su promesa, pero era una promesa envenenada: su inmortalidad es un tormento, porque las criaturas del Paraíso los torturan y cuando mueren vuelven a la vida sólo para sufrir más torturas.

Sigue el camino de piedras blancas y te encontrarás con algunos de ellos, puedes preguntarles más acerca del paraíso y de cómo llegar hasta Camoran: te contarán que estás en el Jardín Salvaje y que sólo puedes salir de él a través de la Gruta prohibida. Además, para poder entrar en la Gruta prohibida necesitas llevar puestas las Bandas de los Elegidos.

Sigue por el camino hasta encontrarte con un dremora llamado Kathutet, que guarda la salida de los jardines. Te dará dos opciones: O le vences en batalla o haces una búsqueda para él.

  • Si escoges la primera, véncelo y coge de su cuerpo las Bandas de los Elegidos. sigue adelante por el camino de piedra blanca hasta llegar a la puerta de la Gruta inundada.
  • Si escoges la última aparecerá el marcador de la brújula señalando Lair of Anaxes. Ve hacia allí y libera a Anaxes (moviendo los dos troncos que hacen que la piedra esté trancada) que está al final de la cueva. Cuando lo hagas, regresa con Kathutet, que se encuentra dento de la Gruta inundada. Puedes matarlo si quieres.

Sea lo que sea lo que hayas elegido, entra en la Gruta inundada. Sigue el único camino posible hasta llegar a la puerta a la Gruta prohibida. Sólo podrás entrar por esta puerta si te pones las Bandas de los Elegidos, así que hazlo. Una vez lo has hecho te das cuenta de que las bandas se cierran alrededor de tus muñecas y no puedes sacártelas.

En la Guta prohibida se te acerca Eldamil, antiguo teniente de Camoran que murió en la batalla de Kvatch, quien te dice que quiere ayudarte: la única forma de salir de la Gruta prohibida es sin llevar las Bandas de los Elegidos, y él te las puede quitar. Pero necesita tiempo, así que te pide que simules ser su prisionero y hagas lo que él diga. Confía en Eldamil. Cuando lleguea el guardián dremora Orthe y Eldamil te lo pida, entra en la jaula: la jaula bajará pero no llegará a tocar la lava. Cuando Eldamil te libere, sigue el camino hacia el Sur hasta llegar a la puerta que lleva al siguiente nivel de la cueva.

Aquí encontrarás a Eldamil esperándote. Él te quitará las Bandas de los Elegidos, ya que si las usas no podrás salir de la Gruta prohibida y además se ofrece a ayudarte a matar a Camoran. Acepta la ayuda. Al final de este nivel encontrarás a un dremora llamado Medrike, a quien tienes que matar para coger la llave que lleva encima.

Notas:

  • la llave la puedes conseguir de otras dos formas, además de matando a Medrike:
    • matando al guardián dremora Orthe, que tiene también una llave.
    • después de salir de la jaula, yendo hacia el Norte. Ten cuidado porque en esta zona hay al menos tres dremora patrullando, pero si eres bueno en sigilo puedes pasar sin que te vean. En la sala más al norte hay un saco daédrico llamado El prohibido que tiene dentro una llave de Orthe. A continuación dirígete hacia el Sur para pasar a la siguiente zona de la cueva donde te espera Eldamil.
  • si Eldamil muere después de ayudarte a deshacerte de las Bandas de los Elegidos no te preocupes, no es vital para terminar la misión.

Sigue adelante hasta llegar a la salida de la Gruta prohibida. En el exterior, sigue el camino de piedras blancas y cuando se bifuerque ves hacia la derecha: verás a los dos hijos de Mankar Camoran, Ruma y Raven en la puerta del palacio Carac Agaialor. Ruma te dirá que su padre te está esperando: síguela hasta la sala del trono donde está Mankar Camoran, quien lleva puesto el Amuleto de Reyes.

Camoran hablará durante un rato, y cuando calle empezará la batalla. Tu objetivo es él, no sus hijos, que además resucitan cada vez que mueren, así que céntrate en matar a Mankar Camoran. Cuando lo consigas coge el Amuleto de Reyes de su cuerpo. Todo empezará a temblar ya desmoronarse y al poco rato reaparecerás en el Templo del Soberano de las Nubes donde Martin te está esperando (y también Jauffre y Baurus, si sobrevivieron a la batalla para la Defensa de Bruma.

Dale el Amuleto de Reyes a Martin y observa cómo se lo pone.


Encender los Fuegos del Dragón

Junto con Martin, Jauffre y Baurus (si sobrevivieron a la batalla en Bruma), tendréis que ir a la Ciudad Imperial para declarar a Martin Emperador. Ve al Palacio a ver a Ocato. Si no quieres tener que estar defendiendo a martin continuamente de todo lo que os asalte por el camino, lo más fácil es viajar rápidamente.

El Canciller Ocato inmediatamente jura obediencia a Martin pero su discurso es interrumpido por un guardia, que dice que toda la ciudad está siendo atacada: Portales de Oblivion se abren por todos partes dentro de la ciudad. Debes escoltar a Martin al Templo del Único para que encienda los Fuegos del Dragón e impida a Mehrunes Dagon entrar en Tamriel. Esta vez el Emperador no te seguirá, así que tienes que esperar por él. Además, no es inmortal, así que tendrás que asegurarte de mantenerlo con vida.

Cuando salgáis del Palacio, os atacarán unos cuantos Daedra. Luego, cuando paséis al distrito del Templo, veréis que se han abierto unos cuantos Portales de Oblivion de los que salen más daedra que os atacarán.

La manera más fácil de hacer esta misión consiste en aprovechar un bug en el juego: una vez hayáis acabado con los daedra en el palacio, pasa la puerta al distrito del Templo antes que Martin. Martin y el resto de su escolta se quedarán atrapados de momento en el distrito del Palacio, sin poder entrar en el barrio del Templo, y por lo tanto estarán allí seguros.

Ves hacia la entrada del Templo del Único y aparecerá el mismísimo Mehrunes Dagon. Lo que significa que encender los fuegos del dragón a Martin ya no servirá de nada. En este momento debes ir a hablar con Martin para que te diga qué hacer a continuación. Si has seguido el consejo de dejar a Martin en el distrito del Palacio, puedes dedicarte a matar Daedra hasta que te canses, e incluso lanzar ataques contra Mehrunes Dagon (que no sirven de mucho).

Vuelve al distrito del Palacio y habla con Martin quien te dice que tiene un plan y para llevarlo a cabo necesita que lo lleves al templo. Martin seguirá de momento atrapado en el distrito del Palacio, por lo que no te has de preocupar de que Mehrunes Dagon lo mate. Entra en el Templo del Único y en ese momento aparecerá Martin frente a tí, dentro del templo.

Ves hacia el centro del templo y párate a mirar lo que pasa. Martin sacrificará su vida para salvar Tamriel. Se transformará en un avatar de Akatosh y matará al príncipe daedra, terminando así la Tercera Era. Una vez acabada la batalla, el avatar de Akatosh se convierte en piedra y te concede el Favor de Akatosh cuando rezas en él.

Al finalizar la batalla entrarán en el templo Ocato, Jauffre y Baurus. Ocato se te acercará y te dará el título de Campeón de Cyrodiil, además de decirte que de momento seguirá gobernando el Imperio junto al Consejo de ancianos, aunque esta situación debe ser temporal hasta que encuentren a quien nombrar emperador.


Armadura de dragón imperial

Al finalizar la misión Encender los Fuegos del Dragón, Ocato te informará que una armadura Imperial de Dragón, igual a la que llevaba Martin, está siendo preparada para ti, y que estará lista en la armería en dos semanas.

Cuando pasan las dos semanas, un mensaje te advierte de que ya puedes ir a buscar la armadura. Ves a la armería, que se encuentra dentro del recinto de la Prisión imperial, y la encontrarás preparada encima de una mesa. No olvides recoger todas las piezas de la armadura.

Aquí termina la trama principal, pero aún hay mucho por hacer, muchísimas mazmorras, gente, etc ;) Felices aventuras y muchisimas gracias por leernos. Hasta siempre hermanos. Un secretillo si el capitan de bruma muere en la batalla de bruma no dudes en coger su pera.:);)

Créditos

Contenidos inicialmente traducidos de Gamepressure, con expreso permiso de sus autores.
Contenido inicial editado incontables veces por los Wiki-adictos. :)